viernes, 16 de octubre de 2009

domingo, 20 de septiembre de 2009

“La gaita no ha muerto, ni morirá”, es la frase de don Pedro Colina que refleja a la perfección el sentir de los más de mil doscientos niños y jóvenes que se forman en el Instituto Municipal de la Gaita Ricardo Aguirre, Imgra, para que el ritmo pascuero nunca deje de sonar.
Ellos han hecho realidad el sueño de Colina y Ricardo Aguirre: Que Maracaibo tuviera su sinfonía gaitera.
“Y los estudiantes de las 13 escuelas del Imgra conforman una agrupación única en el mundo, pues hemos reunido, al mismo tiempo, a 150 personas para tocar gaita. Es una especie de tributo que hacemos a ‘El Monumental’, quien desapareció físicamente hace 38 años”, destacó Dionel Gutiérrez, quien dirige la sinfonía.
El jueves, quienes han difundido el ritmo pascuero por Venezuela y el mundo, celebrarán su día en medio de la nostalgia de que fue el 8 de noviembre de 1969 cuando Ricardo Aguirre partió al cielo a “cantarle” directamente a la Chinita.